¿Por qué cuando doy mi valor de consulta, la persona es esfuma?

No. Esto no sólo es una rima, sino que la realidad de muchísimas psicólogas.

Comienzo con una pregunta capciosa:

Cuando vas a un supermercado y quieres comprar harina blanca, ¿Cuál compras? ¿La más cara o la más barata?

Yo al menos, compro la harina más barata.

Pero qué pasa si tú quieres hacer un postre exquisito y la receta dice que tienes que comprar harina de coco sí o sí.  Y en el Supermercado solo hay una opción y cuesta cuatro veces más que la harina blanca…. ¿qué es lo que uno compra? Harina de coco.

Acá viene la metáfora:

Siempre cuando uno pone sus precios tiene que pensar en esto: Si tú eres un comodity, es decir, el valor de tu sesión se diferencia de los otros solo por el precio, la persona siempre va a elegir lo más barato.

¡Nosotras no queremos pacientes que nos elijan porque somos la psicóloga más barata! Queremos que nos elijan porque entregamos algo especial que ellos necesitan y están buscando de manera urgente.

Si la gente se va cuando le dices tu precio, es porque aún estás siendo la “harina blanca”, o sea, no te estás diferenciando de los demás psicólogos.

Entonces, la pregunta del millón:

¿Cómo convertirse en la harina de coco?


Hay varias “recetas”, pero es clave definir un nicho de pacientes al cual hablarle.

Una vez hecho esto, puedes empezar a generar contenido psicoeducativo y material gratuito y que haga la gente llegue a ti porque eres su “harina de coco”.

No importa cuánto cobres: ellos van a querer trabajar contigo porque ya confían en que das los resultados que ellos buscan porque ya te conocen, ya han te han escuchado (charlas, podcast, etc.), te han leído (post, emails, artículos), te han recomendado, etc.

Ok Pame, pero vamos al grano: 

¿Pongo o no pongo mis precios?


Advertencia: Todo lo que comparta acá es para Psicólogas que NO atienden por modelo de programas (aún).

Dicho esto: si atiendes por sesiones, NO te recomiendo tener el precio visible.

Si ya estás en redes sociales, empiezas a generar contenido de valor (entrevistas en vivo, videos, post, etc.,) y hablas en el lenguaje de la persona (lo que le preocupa, sus miedos, sus sueños, etc.), las personas te van a empezar a contactar naturalmente.

¿Cómo dar tus precios y que la persona no lo encuentre "caro"?


Cuando te pregunten por el precio, le vas a compartir la siguiente información (ya sea diciéndole a la persona que te escriba al email o enviándole tú la información que te comentaré a información, en caso de que no sea muy extensa).

PARTE 1:
Saludo + A quién ayudo y a qué


Hola xxxx,

Muchas gracias por contactarme, estoy muy honrada/contenta/etc. de que me hayas escrito. Como bien sabes, te comento que trabajo con personas que ……… (y resumes la problemática que tú abordas).

Ejemplo:

“Trabajo con madres primerizas que tienen problemas para generar apego con su hijo/a y esto las angustia muchísimo. Las ayudo a identificar qué estilo de apego tienen y qué estrategias concretas usar para conectar con su primer/a hijo/a”.

Esta frase no debe ser ni académico ni específica respecto a tu formación. Céntrate en  cómo puedes ayudar a la persona.

PARTE 2
Ejemplo de cómo ayudo

Ya que me contactaste, aprovecho de compartirte este material donde puedes revisar mejor cómo ayudo a las personas y dar una idea de mi enfoque de trabajo *

*Insertar link/adjuntar un artículo, post, video, página web, pdf, etc. que tengas que pueda dar cuenta de tu estilo personal, material que compartes, entre otros.

Si no lo tienes, es hora de crearlo :) 

PARTE 3
Valor de la sesión


En temas prácticos:
Actualmente estoy atendiendo vía online, y las sesiones tienen una duración de X minutos.
Trabajo con dos modalidades:

A)    Paquete de 10/15 sesiones  a X valor (el que puedes pagar con x cuotas/tarjeta de crédito, etc.)

B)    Sesión individual a X.

Para agendar por favor haz clic acá, donde podrás mi agenda y los horarios disponibles. (e ingresas un link de agendamiento automático, que puede tener integrado el pago en sí mismo).

PARTE 4
Despedida y agradecimiento

Quedo atenta a agendamiento o preguntas.
Que tengas una excelente tarde,

xxxxxxxx


Y recuerda:

1. Sé la harina de coco. Diferénciate. Que las personas te elijan y que tu precio sea un detalle.

2. Que te elijan porque te tienen confianza y creen en tus resultados, no por el precio.

3. Cuando te contacten, dale un elemento a la persona que la ayude a decir “wow, esta psicóloga sí que sabe”

4. Y por supuesto: ¡Entrega esos resultados increíbles que hacen que las personas paguen por tus sesiones felices de tener un excelente servicio!


¡Un abrazo!