¿Cómo hacer terapia online?

A muchos psicólogos nos pasa que queremos viajar más allá de las vacaciones mismas, tener horarios más flexibles, llegar a personas de otras partes del mundo o incluso, estar más presente en casa para criar a nuestros hijos, y la atención psicológica presencial no es precisamente una ayuda para lograr esto.

Cada vez más queremos equilibrar nuestra vida personal con lo laboral y la terapia online es una gran ayuda para lograr esto.

Tanto si estás escéptica de probar o tienen dudas acerca de cómo funciona, te dejo este artículo donde responderé a estas preguntas: 

¿Cómo se puede hacer terapia online? 

¿Funciona o no? 

¿Qué aspectos debo tener en consideración para llevarlo a cabo? 

Partamos por lo más simple: 

¿Qué es la terapia online?

Terapia Online o Virtual, es realizar sesiones de psicoterapia o coaching vía videoconferencia, a través de plataformas digitales que faciliten la protección de datos de carácter personal, y permita tratar a pacientes de todo el mundo, evitando las barreras geográficas y horarias.

Este tipo de terapia está muy presente y es práctica habitual en países como Estados Unidos y España. Incluso ya en el año 98, Wilson y Colbs., se interesaron por realizar un estudio de investigación formal, en el que se medían los efectos de este tipo de terapia en la prevención del suicidio. Lo que nos da indicio de lo temprano de su consideración como una herramienta plausible para el tratamiento de pacientes.

En España por su parte, una encuesta del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, que aglutina a la mitad -16.000- de los colegiados en el país, deja establecido que 4.000 son los profesionales que hoy ofrecen o están interesados en brindar este tipo de psicoterapia. Así como también, es posible observar en Google que más de 700.000 psicólogos a nivel mundial ofrecen este tipo de terapia, lo que habla de una modalidad de tratamiento ya, bastante establecida.

¿Qué beneficios tiene la terapia online?

La terapia Virtual tiene beneficios tanto para los clientes (o pacientes) como para los terapeutas:

En cuanto a los pacientes, tenemos evidencia científica que así lo acredita.  Schneider, ya en 1999, estudió el área de la comunicación terapéutica a distancia, la cual consistió en comparar tres distintas formas de comunicación psicoterapéutica: 1. Presencial, 2. Sólo audio, 3. Audio y video. En el estudio se concluye que cualquiera de las tres condiciones era significativamente mejor que el no tratamiento. Así como también, no encontró diferencias significativas entre las tres formas de intervención. No obstante, la terapia presencial y por video, fueron las que presentaron mayor porcentaje de  adherencia, y resultados positivos.

Por su parte, Newton et al. (2012), evaluaron a 588 pacientes con Trastorno de Ansiedad Generalizada, con una media de edad 39.5 años, rango 16-80 años, 71.4% mujeres. El tratamiento duraba 6 sesiones completamente automatizadas y sin asistencia del terapeuta. En el estudio se observa que el 60% de los casos con TAG moderada o severa remitió tras el tratamiento, y aquellos como participantes mayores, las mujeres, con un menor grado de incapacitación por la ansiedad, fueron quienes parecían beneficiarse más de la intervención, observándose que la terapia resultaba efectiva independientemente de la severidad de la ansiedad.

Los resultados anteriores son una muestra, dentro de muchas tantas, de cómo la terapia virtual puede tener alto impacto como modalidad de tratamiento, siempre y cuando no sea utilizada en pacientes que no presenten trastornos severos con incapacidad metal, o que requieran mayor contención y control más directo.

De todas maneras, te puedo contar que personalmente vivido como paciente y dirigido como terapeuta sesiones muy emotivas y gatillantes de cambios profundos a través de la pantalla.

Y muchas de mis clientas se sorprenden por los resultados que se generan a pesar del estigma de que atender online es algo frío y poco efectivo.

Otros beneficios

Este tipo de terapia permite acercar la psicología a cualquier persona, independientemente del país donde viva, horarios y condiciones, teniendo las sesiones desde la comodidad de su hogar, o incluso desde su lugar de vacaciones, fuera o dentro de tu país, manteniendo por supuesto el anonimato y confidencialidad de la terapia.

Por otro lado, tanto terapeuta como paciente se ahorran tiempo en desplazamientos, y costos asociados en ello. Trabajar de este modo, para el psicólogo puede implicar prescindir de un arriendo de oficina como es el caso de algunas terapeutas con las que ya trabajo, aspecto que impacta positivamente en las finanzas familiares.

Un último beneficio es que si estás decidiendo trabajar con la modalidad de ofrecer programas y/o sistematizar tu trabajo y dirigirte a un nicho específico, con la terapia online puedes llegar a miles o millones de personas, lo cual no es posible cuando consideramos la terapia presencial, donde podemos llegar a un número acotado de personas.

Personalmente decidí esta modalidad porque nací y me crié fuera del lugar donde vivo actualmente (la capital de Chile) y me fascina poder tener la libertad de ir cuando quiera a visitar a mi familia al sur de Chile. Luego conocí a mi actual marido, que resulta que pasa viajando por trabajo unos 3 meses al año, y poder acompañarlo es un tremendo lujo.

Tener la libertad de estar atendiendo desde cualquier lugar del mundo, al menos a mí, me parece por lo bajo fascinante.

Algunas dificultades de la terapia online:

En un principio podrás encontrar algo de resistencia por parte de los clientes/pacientes hacia esta modalidad, y otros estarán encantados. Te aconsejo que para evitar lo más posible esto, establezcas un nicho de atención muy claro y específico, y con una propuesta de valor muy distinta al resto de los otros terapeutas, de modo que le permita a la persona decidirse por trabajar contigo, independiente de tu metodología de trabajo. 

No obstante, si visualizas alguna resistencia, te aconsejo proponérselo como ejercicio para ver si le gusta y acomoda. En caso de que no sea así, puedes dar por no hecha la sesión, y retomar la sesión presencial.

Tips a tener presente a la hora de atender online


1.    Tecnología:

Usa una plataforma virtual que sea gratuita o paga de alta seguridad, para resguardar la confidencialidad de tu cliente/paciente. 

Por ejemplo, Zoom.us, es una plataforma de videoconferencia que puede ser utilizada en su formato gratuito y pago. Si utilizas la modalidad gratuita en sesiones uno a uno, no tendrás limitación de tiempo. En sesiones grupales, sólo un máximo de 40 min., por lo que te recomiendo tomar la versión pagada si desea utilizarla para terapia grupal.

Una de las ventajas de esta plataforma es que podrás grabar las sesiones, con previa autorización de tu cliente, y usar dicho material para que éste las vea posteriormente. También Zoom, tiene la modalidad de compartir pantalla, con lo cual puedes explicar o enseñar material didáctico al cliente, de forma on-time viendo la misma información.

Otra plataforma que puedes usar es Skype, también gratuita. Puede ser utilizada de forma grupal o individual. La desventaja es que no podrás grabar las sesiones, como en la plataforma anterior (a menos que tengas un programa que grabe tu pantalla de computador, como Screencastmatic).

Whatsapp, por su parte, es una plataforma virtual más informal, pero puede ser usada en caso de emergencia. No obstante, esta plataforma sufre interrupciones en la sesión de video con la entrada de mensajes o llamadas, por lo que no la recomiendo como la plataforma para desarrollar psicoterapia de forma habitual.

2.    Internet:

Preocúpate de contratar una empresa que te ofrezca la mejor señal posible, para que tus sesiones no sufran interferencias por baja cobertura de banda ancha. 

De todas formas, te recomiendo comprar un Router (un dispositivo que proporciona conectividad a nivel de red), con el cual puedas asegurar tu conectividad. Estos router pueden ser sólo para tu país o bien puedes comprar uno paratener señal en cualquier parte del mundo.

Paralelo a lo anterior, si estás fuera de tu país, asegúrate de contratar un buen servicio de Roaming o tener buena conexión a wifi.

Yo viajo mucho a China y allá es internet es un desastre (¡increíble pero cierto!) y no te imaginas las canas que me han salido por esta situación. Hasta que conocí Bananawifi (el dato freak del artículo, ¿no podía faltar cierto?)

3.    Setting terapéutico:

En cuanto al setting terapéutico, éste es muy distinto en terapia virtual, ya que no usamos tiempo para ofrecer un café, etc., y por otro lado, la terapia puede ser desarrollada en diversos lugares físicos, como es en la casa del cliente; utilizando para ello el living, escritorio o terraza.

En algunos casos inclusive, he sabido de algunos pacientes que han solicitado tener sesión cuando están haciendo reposo en cama por licencia médica. Obviamente resguardando lo más que se pueda la intimidad de este último. 

Otras opciones, puede ser la oficina del cliente, post jornada laboral, o inclusive dentro de ésta misma, si el cliente posee un espacio con suficiente privacidad para llevarla a cabo.

Cuando terapeutas y clientes están de vacaciones, y deciden continuar con las sesiones, podrían acordar una hora de encuentro, buscando en su hotel o el lugar de esparcimiento, un espacio lo más tranquilo posible para llevar a cabo la sesión.

Como verás, el setting dependerá de que ambos se sientan cómodos, y resguardando la privacidad del proceso. Así como también, asegurar lo más que se pueda la tranquilidad y contaminación acústica, ya que no es lo mismo tener una sesión para realizar coaching o mentoría que una sesión de psicoterapia.

4.    Técnicas:

En terapia online, obviamente se ve más limitado la aplicación de técnicas y enfoques que den importancia al trabajo corporal o de tacto, ya que se hace un poco más difícil guiarlos, o incluso, poder visualizar la corporalidad de éste. Probablemente será más difícil el uso de técnicas Raichnianas, o EMDR con Tapping. No obstante, conozco terapeutas del ámbito gestáltico que han aplicado silla caliente, trabajo con esculturas y dinámicas corporales utilizando la cámara a mayor distancia para poder ver al cliente sentado en su totalidad. La técnica que utilices dependerá de su enfoque, y con qué herramientas te sientes más cómodo para trabajar.

EMDR por su parte no puede ser utilizado con Tapping, pero en Amazon puedes encontrar herramientas de estimulación bilateral a través de sonidos y luz que te facilitara la aplicación. También puedes enseñarle al paciente autoaplicarse tapping.

Por supuesto no dejamos fuera las técnicas cognitivas-conductuales ya que son adecuadas para este medio terapéutico. Una colega, una vez me dijo que para ella atender en modo online, “era una declaración de lo capaz que es el cliente de autocontenerse”, lo que me encantó, porque muestra una mirada  auto apreciativa del otro, y desde ahí podemos decidir qué método o técnica será el más adecuado.

Personalmente he usado EFT como mucho éxito, además de imaginería con el paciente acostado en su propia cama. Cuando usamos la creatividad y los recursos disponibles de manera flexible, las sesiones se vuelven un tremendo espacio de exploración positivo.

5. Aspectos legales:

En Chile, y como en la mayoría de los países de habla latina, no está aún regulada la terapia virtual. No obstante, como psicólogos debemos éticamente regirnos por el código de ética del colegio que nos corresponda en el país donde estemos.

Al menos en Chile, nosotros podemos girar boletas de honorarios por una sesión realizada virtualmente. También, dependiendo del caso, podemos aplicar los seguros complementarios si corresponden.

En el caso de sesiones en Europa, es importante que tengas las Ley de protección de datos actualizada.

6.    Modalidad de pago:

Al igual que en las sesiones presenciales los clientes podrán pagarte antes o después de sesión.

Lo que he visto en mi experiencia con clientas y las psicólogas que trabajan conmigo, es que cobrar por paquetes de sesiones y de forma adelantada, es lo que más conviene. Para ello usted puede utilizar distintas modalidades de cobros como son con transferencia bancaria o usar plataformas online como Flow.cl (Chile)PayPal o Transferwise, con las cuales podrás enviar un mail de cobro por sesiones o hacer cobros mensuales y tus pacientes podrán pagar por transferencia o recargo a su tarjeta de crédito. Todas estas plataformas cobran aproximadamente hasta un 5% de comisión por transacción realizada.

Como verás, este es un post que tiene como finalidad invitarte a que trabajes con esta modalidad, si estás pensando en ello. Sé que en el fondo de tu corazón amas tu carrera, pero también buscas un equilibrio en tu estilo de vida, y sin lugar a dudas, esta modalidad te la puede entregar, no solo aumentando tu flujo de pacientes, sino que además, teniendo una vida y horario más flexible, independiente de donde te encuentres.

Si decides lanzarte, cuéntame aquí en los comentarios como te va. Y si ya lo haz hecho, comparte tu experiencia para aportar al debate. Estaré feliz de leerte.
Y si sientes que requieres el apoyo necesario, busca ayuda. Yo feliz te guío en el proceso.

Un abrazo,

Pame.