5 ideas a considerar antes de emprender

¡Ser tu propio jefe tiene muchos beneficios excelentes! Pero también, ser tu propio jefe puede ser una experiencia horrible.

Acá te dejo 5 ideas que van a servirte para tener en cuenta si estás comenzando o pensando en trabajar de forma independiente o emprender.

1.   Te va a tocar ser Gerente, Vendedor, TI, Encargado de Atención al Cliente, Equipo de Operaciones…¡y encargado del aseo también!

Todos sabemos que al emprender o trabajar de forma independiente, vas a tener que hacerte cargo de más de un rol. Sin embargo, hay un par de aspectos que podrías no tener tan claros:

-       Lo normal es que sobrestimemos/subestimemos lo bueno que somos para hacer determinada tarea. Puede que hayas pensado que eras un excelente vendedor, pero que realmente lo odies cuando te toque hacerlo. O viceversa. Lo importante es no tener miedo en enfrentar estas tareas, ya que, si necesitas hacerlo, son habilidades que puedes desarrollar o delegar.

-       Necesitas hacer todas estas tareas de forma regular. Dicho esto, planifica, por ejemplo, hacer marketing o vender tus servicios más seguido de lo que te acomoda. No postergues ningún aspecto del negocio.

¿Qué puedes hacer al respecto? Cuando te des cuenta que hay roles para los que no eres tan bueno, puedes trabajarlo leyendo libros o manuales y con la experiencia misma. Como alternativa, puedes externalizarlo para focalizarte en lo que sí haces muy bien.

2.   Es posible que llegues a ser el peor jefe de todos

Cuando eres un equipo compuesto por una sola persona, es mucho más fácil que tus debilidades, como procastinar (postergar) o mala administración del tiempo, terminen afectando tus resultados. Esto puede ser producto de muchos factores: miedo de fracasar si comienzas con tu proyecto, sentirse abrumado por todo el trabajo que va a significar, o procastinar porque no sabes por dónde empezar. Incluso si pensaste que eras productivo como empleado, puede que pase todo lo contrario si estás trabajando solo.

¿Qué es lo que puedes hacer? Por supuesto que vas a tener que desarrollar una fuerte ética del trabajo, pero lo que es aún más importante, es establecer un horario de trabajo y considerarlo como si estuviera escrito en piedra. Si estás teniendo muchas dificultades para motivarte, quizás necesites ayuda de un asistente que te ayude a estructurar tus tiempos. Que seas un buen “jefe” es tan importante como ser un buen trabajador. Y vas a tener que hacer las dos cosas.

3.   Es posible que se te olvide qué es el “tiempo libre”

Una de las cosas buenas de ser empleado, al menos en muchos trabajos, es que cuando te vas a tu casa, el tiempo ya es tuyo. Cuando trabajas de manera independiente o como emprendedor, muchas veces no existe realmente “irse a la casa a descansar”. Si uno no es cuidadoso, la gran cantidad de tareas y responsabilidades pueden ocupar todo tu tiempo libre.

¿Qué puedes hacer al respecto? Aunque a muchos no les gusta tener un horario fijo, el comenzar a estructurar y agendar actividades clave tienen un impacto muy positivo. Además, es importante ser consciente de que sea lo que sea que estamos haciendo, trabajo, descanso o entretención, lo hagamos buscando ser lo más productivos que podamos.

4.   Ten en cuenta las posibles consecuencias del círculo vicioso entre “abundancia y hambre”

Otra cosa buena para muchos empleos dependientes es la predictibilidad. Sabes cuánto te pagan, cuándo te pagan, cuáles son tus beneficios y tienes claro que tus vacaciones están aseguradas.

Al trabajar de manera independiente o emprendedor, tus ingresos y la cantidad de trabajo que tendrás suelen ser bastante impredecibles.

¿Qué puedes hacer al respecto? Para salir de este ciclo, necesitas planificar tu tiempo de manera de trabajar en todas las áreas de tu negocio.

En términos generales, puedes clasificar tu tiempo a las siguientes actividades (todas ellas importantes):

Producir: Crear sea lo que sea que estés vendiendo.

Soporte: Mantener aquello que ya construiste.

Marketing: Estar cerca de prospectos adecuados.

Vender: Interactuar con esos prospectos adecuados.

Operaciones: Facturación, sistemas y gastos generales.

Para evitar caer en el ciclo vicioso, es recomendable dividir tu semana asignando un 50% del tiempo para producir (considerando que una parte importante de este tiempo es para dar soporte), 20% para vender, 10% para marketing y 10% para operaciones.

El 10% restante debería ser para actividades de tu tiempo libre.

Una estrategia para lidiar con ingresos irregulares es establecer un presupuesto base que esperas ganar (al menos con un mínimo de certeza) a partir de las ventas a tus clientes regulares. El objetivo es operar con ese presupuesto y todo lo demás es un agregado extra, que debería ir a tus ahorros. De esta forma vas a poder pagar gastos que no habías considerado. Si no sabes cómo establecer este presupuesto base, te recomiendo pedirle asesoría a un contador en un comienzo, de manera de estimar mejor impuestos y gastos varios.

Asegúrate también de estar cobrando lo suficiente para pagar todos estos gastos. Si logras identificar bien todos los gastos, también puedes asegurarte de cubrirlos y ganar un porcentaje que puedes reinvertir para seguir creciendo. No tengas miedo de cobrar. Seguro que va a haber varios que cobran menos que tú, pero también muchos que cobran más.

Además, no tomes más trabajo del que puedes hacer bien. Esto implica saber decir no y saber también cuándo abandonar un proyecto.

5.   Es posible que envidies a tus amigos o colegas que sí tienen un salario fijo

Seguramente va a haber muchas etapas en las que dudes si “hiciste lo correcto” al trabajar de esta forma. Especialmente cuando escuches a otras personas hablando sobre sus vacaciones pagadas o los beneficios que reciben permanentemente (como gimnasio gratis, almuerzos, regalos, etc).

¿Qué puedes hacer al respecto? Aceptar que la duda está bien y es normal. Tal como eres consciente de los beneficios que tienen otros, haz el ejercicio de estar también consciente de los beneficios que tiene el trabajar de la forma en que tú lo haces, es decir, mayor flexibilidad, trabajar en lo que te gusta, con quien te gusta, etc. Recuerda también por qué tomaste esa decisión cuando lo hiciste.

El tener todas estas cosas más claras podría ayudarte a hacerte una idea más clara de qué es lo que viene o está por venir, y algunas ideas de cómo abordar estas dificultades.

¿Qué otro aspecto debería considerar alguien que quiere trabajar independiente o está emprendiendo? ¿Qué puede hacer al respecto?

Un abrazo,

Pablo Sepúlveda

Psicólogo & Coach Estratégico y miembro del equipo “Tu trabajo a tu Manera”