5 claves para dejar de sabotear tus sueños

Ya sea para emprender un proyecto nuevo, desarrollarnos en un nuevo rol, o dar un paso distinto en nuestras relaciones; lanzarse en este intento a veces nos toma más tiempo de lo esperado. Y no precisamente por condiciones externas. Sino, la mayoría de las veces,  por algo interno que nos retrae: nuestros propios saboteadores.

Se trata de ciertas fuerzas internas que intentan mantenernos en aquel estado que es más conocido y cómodo para nosotros, paralizándonos e impidiéndonos pasar a la acción. Como vemos, por más conscientes que estamos de lo que queremos lograr, hacerlo está lejos de ser algo instantáneo, ya que en nuestros saboteadores hay un componente emocional: estos operan desde nuestros miedos.

Los saboteadores pueden venir en distintas formas: autoexigencia, perfeccionismo, sobre-análisis, duda, inseguridad, procastinación, baja capacidad de priorización, tendencia a rumiar (darle muchas vueltas a las ideas). Ahora, al ahondar en ellos, nos encontraremos con algo tan humano, como es la inseguridad que nos implica lanzarnos a esta nueva forma desconocida.

¿Cómo pasar este umbral? ¿Cómo lograr pasar a la acción? ¿Cómo lograr nuestros sueños a pesar de estas inseguridades?

5 claves que te van a ayudar a no sabotearte: 

1. Primero, identifica aquellos momentos en que estés atrapado por tus propios saboteadores. E intenta observar, qué de la nueva situación es lo que más te asusta y qué es lo peor que podría pasar. Visualiza tu situación ideal. Como verás, la mayoría de las veces, mantenerse en el estado actual tiene un costo mayor que intentar algo distinto.

2. No intentes controlar todas las variables, ni tener todas las respuestas. Hazte amigo de la incertidumbre: atrévete a sostener este estado. Recuerda: no debes tenerlo todo resuelto antes de lanzarte, la mayoría de las cosas se van resolviendo en el camino. Y muchas veces, tener algo bueno ya es suficiente para empezar. No esperes lo perfecto.

3. Anda paso a paso: ponte metas pequeñas y abarca una a la vez. Proponte metas realistas y alcanzables. ¡No esperes comerte toda la torta de una sola vez!

4. Prototipea: Hazlo simple. Pon a prueba tu idea o tu esfuerzo en una forma que te implique el menor costo posible, con posibilidades de ir mejorando en el camino, teniendo feedback real una vez que estés operando. Deja de lado el uso excesivo de listas de revisión, herramientas o sistemas. simplifica cada paso.

5. ¡No tengas miedo a equivocarte! Claramente los intentos traerán errores, y esta bien. Es lo esperado. A partir de esos errores sólo pueden existir oportunidades para mejorar. ¡Atrévete!

Te invito a desafiarte a  ti mismo a no detenerte y pasar a la acción. Recuerda que esto no es una carrera, sino una oportunidad para ver las infinitas posibilidades que existen más allá de lo que hoy crees posible en tu repertorio. No te imaginas lo bien que te sentirás contigo mismo de superar tus propias limitaciones.

Un abrazo,

Camila Pardo
Psicóloga PUC
Miembro del equipo Tu trabajo a tu manera