3 consejos clave para trabajar a tu manera siendo psicólogo o coach

Correr todo el día, rogar por pacientes/clientes, sentirme incompetente, estresada, trabajar en temas que no me gustaban para ganar dinero y  estar al borde del burnout.

Estas eran las consecuencias de vivir atrapada por las reglas implícitas que muchas veces se nos son impuestas por ser psicólogos:

1. Un psicólogo no se marketea. Eso es feo, mal visto. Si eres bueno, los pacientes/clientes te llegan solo
2. Estudia acerca de muchas técnicas y muéstrate como experto en ellas
3. Sé bueno en varios tipos de pacientes/clientes, de manera de que puedas atender a un espectro grande de personas
4. Todas las intervenciones son diferentes, por lo que lo que puedes ofrecer es un servicio donde te pagan por hora
5. No cuentes acerca de ti. Muéstrate neutro, como si no tuvieras vida personal.

A menos que tengas un Magíster, hagas clases y/o tengas muy buenas redes de derivación, esta mezcla de reglas son la crónica de una muerte anunciada que yo viví.

Si bien evidentemente estas reglas implícitas están perfectas para ciertos tipos de tratamiento psicológico donde se necesita anonimato del terapeuta y un enfoque abierto a lo que vaya surgiendo, hay muchísimos psicólogos y coaches, como lo estaba haciendo yo, que están desperdiciando su potencial por no poder salir de este entrampe.

Hasta que toqué fondo. Y hace casi 2 años tomé la decisión de cambiar mi vida y apropiármela.
Dejar de trabajar para otros y empezar a desarrollar mi propio estilo de vida, con mis propias reglas. Y lo más importante: empezar a ayudar a otros desde mi propia autenticidad. Facilitando cambios en otros usando mis fortalezas naturales y no disfrazándome de un estilo de psicóloga que me hacía sentir que estaba desperdiciando mi potencial.

Hoy puedo decir agradecida que soy un referente en el tema que trabajo (Desarrollo de Carrera y Emprendimiento) y tengo un modelo de negocios que hace que pueda disfrutar lo que hago, aportar profundamente a otros, viajar cuando quiera, vivir económicamente libre, y sentirme entusiasmada e inspirada con mi trabajo.

Los aprendizajes más importantes

Dentro de este viaje hubo muchos aprendizajes. Momentos difíciles, de inseguridad, miedo al fracaso, incertidumbre. Pero siempre estaba la certeza de que si no lo intentaba siquiera, me iba a morir por dentro.

Y hoy quiero escribir acerca de un tema de los más importantes y complejos que me llevan a estar hoy día dónde y cómo estoy: definir un nicho de trabajo y hacerme experta en ello.

Para ello, el haber asistido a un Bootcamp de Startup Essentials y conocer la metodología Lean Startup fue esencial.
Ahí aprendí  que la mayoría de la gente no paga por coaching o terapia.
A la gente no le importa si eres experto en Mindfulness, PNL, Coaching Ontológico, etc.
Las personas te buscan por obtener resultados respecto de un problema o una necesidad no resuelta.
Terminar con el insomnio, manejar el miedo a los aviones, lograr dar de amamantar, encontrar el amor de sus vidas, tener un peso saludable sin dietas, etc.
Y estos problemas, están relacionados con un tipo de personas o que están pasando por una situación en particular. Es lo que se llama nicho.

La clave para trabajar a tu manera está en definir tu nicho 

Encontrar un nicho te va a permitir:

1. Trabajar menos: al convertirte en experto en un tema, puedes desarrollar material complementario para que las personas a quienes ayudas puedan trabajar entre sesiones, tener grupos de apoyo, etc. Es decir: agregas más valor y tu tiempo es más eficiente.

2. Tener más pacientes/clientes: mientras más experto eres en un tema, más te recomiendan. Tus esfuerzos por atraer pacientes/clientes son más focalizados y efectivos, porque sabes dónde encontrarlos y qué necesitan.

3. Cobrar más: si eres un experto, y sobre todo si has desarrollado material de consulta (escritos, videos, audios, hoja de ejercicios, entre otros) puedes hacer paquetes de trabajo, los que agregan más valor a tu paciente/cliente entre sesiones

Para encontrar un nicho, te recomiendo empezar con estas preguntas.

1. ¿Con qué tipo de personas me gusta trabajar?
2. ¿Qué tipo de problemas de pacientes/clientes me han llegado,  y en los que he tenido buenos resultados? Y si no tienes pacientes/clientes aún: ¿con qué tipo de problemas llegan mis amigos y familiares a pedirme ayuda?
3. ¿Tengo experiencia con ellos o puedo desarrollarla rápidamente?
4. ¿Puedo encontrarlos fácilmente? (asociaciones, grupos de apoyo, blogs, exalumnos, etc.)
5. ¿Pueden pagarme?
6. ¿Están lo suficientemente aproblemados como para invertir tiempo y pedir ayuda?

Las preguntas 1 a la 4 puedes responderlas desde tu propia experiencia.
Pero cuidado: el mayor error está en suponer las respuestas a las preguntas 5 y 6.

Para eso es fundamental entrevistar a personas, escucharlas y validar si efectivamente quieren y pueden pagarte, en un proceso sistemático de experimentación que te ayude a avanzar con certeza en el camino de ayudar a personas en problemas reales, que estén motivados a trabajar contigo y te permitan vivir un trabajo a tu manera.

Si lo que leíste te resuena, si estás actualmente ad portas de tocar fondo por el estrés que implica no tener un nicho ni posicionarte como experto, te invito a que conversemos en una sesión gratuita, donde te voy a ayudar clarificar tu visión de futuro a nivel laboral y estilo de vida, dificultades actuales y principales estrategias a realizar para poder avanzar.

Y si aún no quieres tomar la sesión gratuita, pero te gustaría recibir información especializada para psicólogos y coaches acerca de este tema, déjame tu email.

Un abrazo

Pame